Empresas bonaerenses desembarcan en San Juan apostando al crecimiento de la minería
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Mientras el desarrollo minero de San Juan comienza a consolidarse y todavía se encuentra en una etapa inicial de expansión, un grupo de empresas bonaerenses decidió adelantarse al escenario que muchos consideran inevitable, la fuerte demanda de servicios, infraestructura y equipamiento que generará la nueva ola de inversiones mineras en la provincia. Con esa visión, varias pymes del conurbano bonaerense ya iniciaron el proceso para comprar terrenos, instalarse y posicionarse antes de que el crecimiento del sector alcance su punto más alto.

La estrategia no responde a una apuesta improvisada. Es el mismo movimiento que estas empresas realizaron años atrás en la provincia de Neuquén, cuando decidieron instalarse en la localidad de Añelo antes del auge de Vaca Muerta. Aquella decisión resultó clave para aprovechar el crecimiento posterior del polo energético. Ahora buscan replicar ese modelo en San Juan, donde observan un proceso similar impulsado principalmente por los proyectos vinculados al cobre.
Así lo explicó Daniel Rosatto, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPAPYMES) y referente del clúster industrial de Berazategui, quien visitó la provincia por tercera vez y mantuvo un diálogo con el medio especializado Acero y Roca. Según detalló, el grupo empresarial que representa ya inició trámites para adquirir terrenos en la provincia con el objetivo de radicar operaciones vinculadas a la actividad minera.
El clúster tiene poco más de un año de conformación, pero ya cuenta con experiencia en la provisión de servicios para industrias de gran escala. Rosatto recordó que las empresas que integran el espacio también se instalaron en Añelo durante el desarrollo de Vaca Muerta, donde compraron un predio, construyeron galpones y comenzaron a operar. “Sabemos que nada es fácil. Hay que sembrar para cosechar, y radicarse requiere un trabajo previo importante. Eso mismo queremos hacer en San Juan”, señaló.
La comparación con el crecimiento que experimentó Añelo no es casual. En pocos años, esa localidad neuquina pasó de tener cerca de 12.000 habitantes a superar los 40.000, impulsada por la expansión de la industria hidrocarburífera. Para Rosatto, San Juan atraviesa un momento similar.
“Quizá al sanjuanino le cuesta ver que esa realidad está muy cerca, pero nosotros desde afuera tenemos esa visión”.
El clúster está integrado por 17 pymes que trabajan en rubros complementarios vinculados a la industria pesada. Entre ellas se encuentran empresas dedicadas a logística, fabricación de equipos y maquinaria para minería, mecanizado industrial, servicios técnicos en sitio, revestimientos y repuestos de caucho, bombas industriales y construcción, además de fabricantes de maquinaria destinada a la producción de bloques y estructuras para obras.
La estrategia de desembarco está pensada en dos etapas. En una primera fase, las empresas apuntan a participar en la etapa de construcción de los proyectos mineros, con servicios vinculados a maquinaria, logística, fabricación de galpones, estructuras metálicas y bodegas industriales. Posteriormente, en una segunda etapa, prevén avanzar hacia el suministro de equipamiento especializado para las operaciones.
El motor principal que impulsa estas decisiones empresariales es el desarrollo del cobre. Rosatto explicó que en San Juan se concentran importantes inversiones vinculadas a la extracción de oro, plata y especialmente cobre, un mineral cuya demanda global crece de manera sostenida por su papel clave en la transición energética y el desarrollo tecnológico.
“Creemos que el futuro, más allá del petróleo y el gas, está en la minería. Y San Juan es una de las provincias donde más se están concentrando estas inversiones”.
Frente a la preocupación que suele surgir cuando empresas de otras provincias desembarcan en economías regionales, Rosatto aseguró que la intención no es competir con los proveedores locales, sino complementarse. Según explicó, el objetivo es generar asociaciones con empresas sanjuaninas para atender la demanda que generarán los nuevos proyectos mineros.
“Venimos a instalarnos y a buscar asociatividad con las empresas que hoy están proveyendo. Podemos trabajar en conjunto para atender la demanda. No todo lo producimos nosotros, por eso estratégicamente debemos analizar qué podemos desarrollar en conjunto en proyectos particulares para la minería”, explicó. En esa línea, también destacó la importancia de fortalecer la industria nacional, “Queremos que todo lo que se pueda comprar en Argentina se compre en Argentina”.
Para el dirigente industrial, el crecimiento de la minería en San Juan no solo impactará en la provincia, sino que generará un efecto multiplicador en todo el país a través de la demanda de mano de obra, maquinaria y servicios industriales.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de Rosatto durante sus recorridas por la provincia es la diferencia entre la percepción local y la mirada que existe desde otros puntos del país. Según indicó, muchos industriales argentinos todavía no dimensionan el proceso que se está gestando en San Juan.
“No crean que en Argentina se conoce del todo lo que pasa en San Juan. Muchos industriales en Buenos Aires no saben lo que está ocurriendo allí. Nosotros lo estamos transmitiendo desde nuestro clúster, difundiendo las oportunidades que tiene la provincia a futuro”.
Ese desconocimiento generalizado, paradójicamente, se convierte en una oportunidad para quienes deciden adelantarse. Mientras gran parte del empresariado nacional aún no mira hacia la provincia, el clúster de Berazategui ya inició el proceso para instalarse y posicionarse en el territorio.
Sin embargo, Rosatto también remarcó que el crecimiento de la minería requerirá un fuerte trabajo de preparación en materia de formación y capacitación. Según explicó, en una primera etapa posiblemente será necesario trasladar personal especializado desde Buenos Aires, debido a la falta de determinados perfiles técnicos en la provincia.
El objetivo, no obstante, es que esa situación sea transitoria. “Hay que prepararse porque la gente debe formarse. Queremos que el trabajador de San Juan se profesionalice, se capacite y pueda ocupar esos puestos”, afirmó.
Para lograrlo, consideró fundamental el trabajo conjunto entre el sector privado, el Estado provincial y el sistema educativo. En particular, señaló la necesidad de fortalecer la articulación con universidades y escuelas técnicas para formar profesionales y técnicos especializados que acompañen el crecimiento de la industria minera.
“Hay que trabajar con las universidades y escuelas técnicas. El Estado tiene que estar presente para desarrollar esto desde ahora, sin perder tiempo”, concluyó.
Fuente: Acero y Roca





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