Vicuña dio a conocer su informe técnico y proyecta una mina de clase mundial entre San Juan y Chile
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El estudio preliminar presentado por Lundin confirma un desarrollo por etapas para el distrito integrado por Josemaría y Filo del Sol. La iniciativa prevé más de 70 años de vida útil, una inversión inicial de US$ 7.100 millones y una producción a gran escala de cobre, oro y plata.

El proyecto minero Vicuña, impulsado por Lundin Mining y BHP a través de una sociedad conjunta en partes iguales, dio un paso clave al hacer público su Informe Técnico de Evaluación Económica Preliminar, documento que traza la hoja de ruta para el desarrollo del distrito minero binacional conformado por Josemaría y Filo del Sol.
El estudio confirma que el emprendimiento será desarrollado de manera escalonada, con el objetivo de iniciar producción en el corto plazo, ampliar capacidades en fases sucesivas y consolidar, a futuro, una de las operaciones mineras más grandes del mundo en cobre, oro y plata.
Un desarrollo en tres fases
De acuerdo con el informe, la primera etapa estará enfocada en Josemaría, donde se prevé la construcción de una mina a cielo abierto y una planta concentradora de sulfuros. Esta fase fue diseñada para acelerar el arranque productivo y generar flujo de caja en los primeros años.
La segunda fase avanzará sobre los óxidos lixiviables de Filo del Sol, incorporando una planta SX/EW para recuperar cobre, oro y plata.
En tanto, la tercera etapa contempla la expansión integral del distrito, con el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol, la ampliación de la planta concentradora y la ejecución de infraestructura estratégica, como una planta desalinizadora, ductos asociados y un sistema de retorno de pulpa de concentrado.
Con este esquema, la compañía apunta a consolidar una operación de gran escala y largo plazo, capaz de sostener altos niveles de producción durante décadas.
Producción a gran escala
Uno de los aspectos más sobresalientes del informe es la magnitud de producción proyectada para Vicuña. Según el estudio, durante los primeros 25 años completos de operación, el distrito podría alcanzar una producción anual promedio de:
Producción anual estimada
400.000 toneladas de cobre
700.000 onzas de oro
22 millones de onzas de plata
Además, en un período de máxima performance de aproximadamente 10 años, la operación podría superar:
Pico de producción proyectado
500.000 toneladas de cobre por año
800.000 onzas de oro
20 millones de onzas de plata
La proyección global del activo también es contundente: la vida útil inicial de la mina supera los 70 años, con una producción total estimada de:
Producción acumulada estimada
22,3 millones de toneladas de cobre
37,2 millones de onzas de oro
763 millones de onzas de plata
Con esos números, Vicuña es presentado como un activo multigeneracional y con potencial para ubicarse entre las cinco minas más importantes del mundo en su tipo.
Los principales números del proyecto
El informe también deja ver el peso económico del desarrollo, tanto por escala de inversión como por rentabilidad proyectada.
Indicadores económicos destacados
Inversión inicial (Etapa 1): US$ 7.100 millones
Flujo de caja libre promedio anual: US$ 2.200 millones
Tasa Interna de Retorno (TIR) después de impuestos: 14,8%
Valor Actual Neto (VAN 8%): US$ 9.500 millones
Período estimado de recupero: 8,4 años
En cuanto a la estructura de ingresos durante la vida útil del proyecto, el estudio estima una fuerte participación del cobre, aunque con aportes muy relevantes de metales preciosos:
Composición de ingresos
60% cobre
32% oro
8% plata
La compañía también planteó un escenario más optimista con precios spot de mercado, en el que el VAN ascendería a US$ 28.800 millones y la TIR treparía al 25,5%, reduciendo el plazo de recupero a 5,4 años.
Un proyecto binacional
Otro punto central del informe es la condición binacional de Vicuña, ya que el distrito se ubica en la frontera entre Argentina y Chile. Por esa razón, el proyecto deberá obtener aprobaciones y permisos en ambas jurisdicciones antes de avanzar hacia su etapa constructiva.
La iniciativa se apoya en el Tratado de Integración y Complementación Minera entre ambos países, herramienta que permite el desarrollo coordinado de operaciones mineras transfronterizas y su infraestructura asociada.
En ese marco, la compañía también informó que presentó un Protocolo Adicional Específico para Vicuña, actualmente pendiente de aprobación.
Cómo saldrá el concentrado
En materia logística, el estudio técnico detalla que durante la Etapa 1 el concentrado será transportado desde Josemaría hacia un puerto en el centro de Chile mediante camiones cisterna rotativos.
Una vez en destino, el material será almacenado y posteriormente embarcado hacia fundiciones internacionales. El informe estima que los envíos oscilarán entre 22.000 y 33.000 toneladas.
Ese esquema se mantendría hasta la futura construcción de un oleoducto para concentrado de cobre, previsto para fases posteriores.
Qué viene ahora
Desde la empresa señalaron que la publicación del informe técnico constituye un hito clave en la evolución del proyecto y abre la posibilidad de una decisión de aprobación hacia fines de este año.
En ese contexto, el presupuesto 2026 de Vicuña prevé avanzar con:
el diseño detallado e ingeniería de la Etapa 1,
la aceleración de las tareas preparatorias,
y las mejoras en el camino de acceso al sitio.
Con este nuevo paso, Vicuña empieza a perfilarse no solo como una de las grandes apuestas mineras de San Juan, sino también como uno de los desarrollos de cobre más relevantes del escenario internacional.





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