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Vicuña presentó un estudio para habilitar hasta 25 canteras que abastecerán las obras de Josemaría y Filo del Sol

  • hace 1 día
  • 3 min de lectura

La compañía busca obtener la aprobación ambiental para desarrollar áreas de extracción de áridos en Iglesia que serán destinadas exclusivamente a la construcción de infraestructura del proyecto integrado Vicuña. Los materiales abastecerán el Corredor Norte, plataformas, obras civiles y el campamento Batidero, sin fines comerciales.



Vicuña Corp dio un nuevo paso en el desarrollo de su proyecto integrado Josemaría–Filo del Sol al presentar ante las autoridades de San Juan un Informe de Impacto Ambiental con el objetivo de obtener la autorización para habilitar hasta 25 canteras de áridos en el departamento Iglesia. La iniciativa forma parte de la planificación de la infraestructura necesaria para acompañar la construcción y futura operación del emprendimiento cuprífero, considerado uno de los más importantes del país.


La propuesta contempla la extracción de materiales pétreos destinados exclusivamente al consumo interno del proyecto, por lo que no se prevé su comercialización. Sin embargo, la presentación del estudio no implica una autorización automática, ya que deberá ser evaluada por los organismos técnicos y ambientales de la provincia antes de emitir la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental.


Los áridos que se obtengan de estas canteras tendrán un papel estratégico en el desarrollo de las obras. Una parte significativa será utilizada para la construcción y el mantenimiento del Corredor Norte, la vía de acceso que unirá la localidad de Angualasto con el complejo minero y que constituye una de las obras de infraestructura más importantes para el avance del proyecto.


Además, los materiales servirán para la construcción de plataformas de montaje, la elaboración de hormigón, la conformación de lechos filtrantes para las plantas de tratamiento de efluentes, el mantenimiento de caminos existentes y la ejecución de distintas obras dentro del campamento Batidero. Con ello, la empresa busca garantizar un abastecimiento cercano, continuo y eficiente durante las etapas de construcción, operación y mantenimiento de Josemaría y Filo del Sol.


Uno de los aspectos más relevantes del Informe de Impacto Ambiental es el análisis realizado sobre la posible interacción de las futuras canteras con glaciares y geoformas periglaciares protegidas por la legislación nacional. Según la documentación presentada, la empresa revisó el Inventario Nacional de Glaciares elaborado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, tanto en su versión de 2018 como en la actualización publicada en 2024.


A partir de ese relevamiento, Vicuña concluyó que ninguna de las áreas propuestas para la extracción de áridos se ubica sobre glaciares ni sobre geoformas periglaciares inventariadas, por lo que no existiría una afectación directa de estos ambientes protegidos. No obstante, esta conclusión será analizada por las autoridades provinciales durante el proceso de evaluación ambiental.


El estudio también incorpora un diagnóstico sobre los recursos hídricos, la calidad del aire y el ambiente sonoro de la zona de influencia. Las futuras explotaciones se localizarían dentro de la cuenca del río Blanco, perteneciente al sistema hídrico del río Jáchal, donde existen cursos de agua alimentados por el deshielo y acuíferos utilizados en parte para las operaciones del proyecto.


En materia de calidad del aire, el informe tomó como referencia monitoreos efectuados durante 2024 en distintos sectores del Corredor Norte, cuyos resultados indicaron que las concentraciones de material particulado respirable PM10 se mantuvieron por debajo de los límites establecidos por la normativa ambiental minera vigente. Sin embargo, el documento aclara que no se realizaron mediciones específicas en cada uno de los sitios propuestos para las canteras.


Respecto del ruido ambiental, los datos incorporados provienen de diferentes puntos del corredor y registraron niveles elevados en algunos sectores, situación que el estudio atribuye principalmente a las condiciones de viento registradas durante las campañas de monitoreo.


Como parte de la presentación, Vicuña incluyó un Plan de Manejo Ambiental que contempla medidas destinadas a prevenir, controlar y mitigar posibles impactos sobre el suelo, los recursos hídricos, la flora, la fauna, la calidad del aire y el entorno social. Entre las acciones previstas figuran programas de control de emisiones de polvo, gestión integral de residuos, manejo seguro de hidrocarburos, monitoreos ambientales permanentes y protocolos de actuación ante eventuales derrames o contingencias.


Asimismo, la empresa incorporó un plan de cierre y restauración para cada una de las canteras, que prevé la estabilización y recuperación de las superficies intervenidas una vez finalizadas las tareas de extracción, con el objetivo de reducir los impactos ambientales a largo plazo.


La decisión final sobre la habilitación de las canteras quedará en manos del Gobierno de San Juan, que deberá evaluar la documentación técnica presentada, los potenciales impactos ambientales, las medidas de mitigación propuestas y los programas de seguimiento antes de resolver si otorga la autorización correspondiente.


La iniciativa representa una nueva etapa dentro de la planificación del proyecto integrado Vicuña, que combina los yacimientos Josemaría y Filo del Sol y se perfila como uno de los mayores desarrollos cupríferos de Argentina y de la región, con importantes inversiones previstas para los próximos años y un fuerte impacto en la infraestructura minera del departamento Iglesia.

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