Barrick proyecta nuevas ampliaciones en Veladero y analiza extender la vida útil de la mina
Mientras avanza con las fases 8 y 9, que demandarán una inversión de USD 400 millones en el marco del RIGI, la compañía ya comenzó a evaluar la construcción de las fases 10 y 11. Las nuevas obras podrían sumar capacidad productiva y extender nuevamente el horizonte operativo de Veladero. En paralelo, Barrick prepara una intensa campaña exploratoria en el área comprendida entre Veladero y Lama.

Barrick Mining comenzó a delinear una nueva etapa de expansión para Veladero, la mina de oro ubicada en la cordillera de San Juan, con la posibilidad de prolongar una vez más su vida útil. La compañía avanza con las inversiones comprometidas dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y, mientras ejecuta las fases 8 y 9 del valle de lixiviación, ya analiza incorporar las fases 10 y 11.
La confirmación fue realizada por Marcelo Álvarez, vicepresidente para Asuntos Gubernamentales de LATAM de Barrick Mining, durante una entrevista con Código Minero, el programa de streaming del diario Tiempo de San Juan.
El ejecutivo explicó que la fase 8 se encuentra prácticamente finalizada y que su conclusión está prevista para los primeros días de octubre. Al mismo tiempo, la compañía tiene previsto comenzar durante este año la construcción de la fase 9.
Con ambas etapas, Barrick busca completar los USD 400 millones de inversión comprometidos para Veladero dentro del RIGI. Sin embargo, el plan de expansión podría no detenerse allí.
“Ya estamos empezando a preparar una ampliación de ese RIGI porque vamos a construir la fase 10 y 11, que son otra ampliación de la capacidad productiva de Veladero”.
La eventual incorporación de estas dos nuevas fases podría modificar nuevamente el horizonte de una operación que, desde su puesta en marcha, logró extender de manera sucesiva sus perspectivas de producción.
El proyecto originalmente contemplaba finalizar la actividad minera en 2022 y mantener las tareas de lixiviación hasta 2024. Las sucesivas ampliaciones permitieron extender posteriormente la vida de mina hasta 2032, con operaciones de lixiviación previstas hasta 2034. Con las fases 8 y 9, el horizonte actual se ubica aproximadamente entre 2033 y 2034.

Ahora, las fases 10 y 11 podrían abrir la posibilidad de sumar nuevos años de actividad, aunque Barrick todavía no determinó cuánto tiempo adicional podrían aportar.
La compañía espera contar hacia fines de septiembre con la planificación necesaria para analizar la factibilidad de las nuevas etapas y definir eventualmente su incorporación al régimen de inversiones. “Ya informaremos cuántos años más de vida útil podemos llegar a tener”, sostuvo Álvarez.
Uno de los principales factores que favorecen esta posibilidad está relacionado con el escenario internacional de precios de los metales, que permite reconsiderar recursos que anteriormente no resultaban económicamente atractivos para su explotación.
“El actual escenario de precios permite reconsiderar material que anteriormente no resultaba económicamente atractivo. Los precios nos permiten tomar mineral que antes no era rentable sacarlo”, explicó el vicepresidente de Barrick.
A esta situación se suma el trabajo exploratorio que la compañía desarrolla en los alrededores de Veladero, con el objetivo de identificar nuevos recursos que puedan ampliar el potencial de la operación.
La mirada de Barrick también está puesta sobre Lama, el histórico proyecto ubicado en el área cordillerana de San Juan. La compañía conformó un equipo corporativo destinado a estudiar el potencial de la zona y proyecta una campaña de exploración que Álvarez definió como “muy agresiva”.
El objetivo es determinar si existen recursos suficientes que permitan justificar nuevas inversiones, completar la infraestructura pendiente y avanzar sobre el concepto de un distrito integrado Lama-Veladero.
De esta manera, la estrategia de la compañía no se limita únicamente a incrementar la capacidad del actual valle de lixiviación de Veladero, sino que también busca determinar qué potencial adicional existe en un área minera de enorme relevancia para San Juan.
Los anuncios se producen luego de un invierno particularmente complejo para la operación. Habitualmente, Veladero contempla entre 15 y 20 días de afectación durante la temporada invernal debido a las condiciones climáticas extremas de la cordillera. Sin embargo, durante este año la operación acumuló 42 jornadas de pérdida de actividad minera como consecuencia de una de las temporadas de nevadas más intensas de las últimas décadas.
A pesar de las dificultades, el valle de lixiviación mantuvo su funcionamiento y la producción no llegó a interrumpirse por completo.
Al momento de la entrevista, Veladero había recuperado alrededor del 80% de su capacidad operativa y la totalidad del personal ya se encontraba nuevamente en la mina. La previsión de Barrick era alcanzar el 100% de la producción el 15 de septiembre, siempre condicionada por la evolución de las condiciones meteorológicas.
El escenario que comienza a delinearse vuelve a colocar a Veladero frente a una nueva posibilidad de expansión. A medida que avanza la construcción de las fases 8 y 9, la compañía ya estudia nuevas obras para incrementar la capacidad productiva y prolongar el horizonte de la operación.
Si los estudios de factibilidad y los resultados de exploración son favorables, las fases 10 y 11 podrían permitir que Veladero agregue nuevos años de actividad, mientras que una campaña exploratoria de mayor intensidad en el área Lama-Veladero podría aportar información clave sobre el potencial de nuevos recursos y futuras inversiones en uno de los principales distritos mineros de San Juan.





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