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El boom minero también impacta en los alquileres y crece la preocupación entre los inquilinos sanjuaninos

hace 1 día
4 min de lectura

El avance de nuevos proyectos mineros en San Juan genera expectativas por el movimiento económico, la creación de empleo y la llegada de empresas y trabajadores, pero también abre un debate sobre el impacto que este crecimiento puede tener sobre el mercado de alquileres. Desde la Asociación de Inquilinos Sanjuaninos advierten que una mayor demanda habitacional podría traducirse en subas de precios, contratos más cortos y mayores dificultades para quienes necesitan acceder o sostener una vivienda.



El desarrollo de la actividad minera atraviesa una nueva etapa en San Juan, con proyectos de exploración, construcción y producción que demandan trabajadores, proveedores, servicios y alojamiento. Este movimiento comienza a repercutir en distintos sectores de la economía y el mercado inmobiliario aparece entre los ámbitos que podrían experimentar cambios a partir del incremento de la demanda.


Mientras desde el sector inmobiliario se observan oportunidades vinculadas con la llegada de nuevos habitantes y trabajadores, desde la Asociación de Inquilinos Sanjuaninos plantean una mirada de preocupación sobre las condiciones que podrían enfrentar quienes alquilan una vivienda en la provincia.


El presidente de la entidad, Víctor Bazán, sostuvo que el crecimiento de la minería debe estar acompañado por políticas que contemplen el acceso a la vivienda y advirtió que un incremento de la demanda puede generar mayor presión sobre los precios y las condiciones de los contratos.


Uno de los aspectos señalados por la organización está relacionado con la duración de los alquileres. Según Bazán, comenzaron a observar situaciones en las que algunos acuerdos no alcanzan el año, en un contexto en el que propietarios y operadores inmobiliarios mantienen expectativas respecto de una eventual suba de los valores.


Como ejemplo, el dirigente planteó que una propiedad que actualmente se alquila por alrededor de $500.000 podría llegar a ofrecerse por valores cercanos al millón de pesos algunos meses después si la demanda aumenta de manera significativa. Se trata de una proyección planteada por la entidad en función del escenario que podría generar la expansión de la actividad económica y minera.


Desde la Asociación de Inquilinos consideran que esta expectativa puede favorecer contratos de menor duración y renovaciones más frecuentes. Para los inquilinos, sostienen, esto implica una mayor incertidumbre y la posibilidad de afrontar nuevos gastos cada vez que deben renovar el alquiler o buscar otra vivienda.


La preocupación también alcanza al debate sobre los mecanismos de desalojo. Bazán manifestó su rechazo a eventuales modificaciones que puedan acelerar estos procedimientos y señaló que cualquier cambio normativo debería analizarse teniendo en cuenta la situación de las familias que dependen del alquiler como principal alternativa para acceder a una vivienda.


El dirigente vinculó además esta discusión con el crecimiento de la demanda que podría generar la minería. La llegada de trabajadores de otras provincias, el traslado temporal de personal y la instalación de empresas vinculadas a los proyectos pueden incrementar la búsqueda de departamentos y casas, especialmente en los principales centros urbanos de San Juan.


Desde la organización advierten que, si la oferta habitacional no crece al mismo ritmo que la demanda, el resultado podría ser una mayor competencia por las propiedades disponibles y una presión ascendente sobre los valores de los alquileres.


Otro de los cuestionamientos está relacionado con los contratos de corta duración y los costos que pueden acumularse para los inquilinos cuando deben realizar renovaciones o recurrir nuevamente a una inmobiliaria. En ese sentido, la entidad plantea que el crecimiento económico de la provincia debería estar acompañado por herramientas que permitan sostener condiciones de acceso a la vivienda.


“Tenemos que analizar si las viviendas son un negocio o un derecho. Estos puntos en cuestión hay que analizarlos”, sostuvo Bazán al referirse a la situación del mercado de alquileres sanjuanino.


El planteo no apunta a cuestionar el desarrollo de la actividad minera en sí mismo, sino a advertir sobre la necesidad de contemplar sus efectos indirectos. Para la Asociación de Inquilinos, el crecimiento de la minería puede representar una oportunidad para San Juan, pero también requiere planificación en materia habitacional para evitar que una mayor demanda termine trasladándose exclusivamente al bolsillo de quienes alquilan.


Los planteos fueron abordados durante un encuentro nacional de organizaciones de inquilinos realizado el jueves 24 de septiembre, donde representantes de distintas provincias analizaron la situación del mercado de alquileres y las problemáticas particulares que atraviesa cada jurisdicción.


Desde la organización sanjuanina anticiparon además que durante octubre se realizará una nueva reunión destinada a definir posibles acciones y planteos ante autoridades nacionales, especialmente en relación con el debate legislativo vinculado con los mecanismos de desalojo.


En el ámbito provincial, la Asociación de Inquilinos también busca impulsar herramientas legislativas destinadas a reducir los costos que afrontan quienes alquilan. Entre las propuestas mencionadas aparece la posibilidad de que las comisiones inmobiliarias sean asumidas por los propietarios y no trasladadas a los inquilinos.


El debate se instala en un momento en el que San Juan proyecta un fuerte crecimiento de la actividad minera y una consecuente demanda de mano de obra, servicios, infraestructura y viviendas. El desafío, según plantean desde la organización de inquilinos, será lograr que ese proceso de expansión económica también pueda convivir con un mercado habitacional accesible y con mayores condiciones de estabilidad para quienes necesitan alquilar.

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