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El gran desafío de los emprendedores de Cuyo es convertirse en proveedores de la minería

  • hace 10 minutos
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El crecimiento de la actividad minera en San Juan y en otras provincias de Cuyo está generando nuevas oportunidades para emprendedores y pequeñas empresas que buscan incorporarse a una cadena de valor cada vez más amplia y exigente. Sin embargo, desde la Fundación Mujeres que Inspiran advierten que contar con un buen producto o servicio ya no alcanza para convertirse en proveedor de una compañía minera. La capacitación, sostienen, debe estar acompañada por procesos de profesionalización, certificaciones y estándares de calidad y seguridad que permitan competir en igualdad de condiciones.



Julia Echegaray, presidenta de la Fundación Mujeres que Inspiran y oriunda de Jáchal, considera que uno de los principales desafíos para el empresariado local consiste en transformar emprendimientos con potencial en verdaderas pymes capaces de responder a las exigencias de la industria minera y energética.


La institución trabaja en el fortalecimiento de emprendedoras mediante la generación de vínculos directos con profesionales especializados, rondas de negocios, espacios de networking y propuestas de coworking. El objetivo es que quienes participan puedan acceder a herramientas concretas para resolver aspectos financieros, impositivos, legales, comerciales y de posicionamiento.


“Buscamos salir de las capacitaciones trilladas que no suman. Conectamos directamente a las emprendedoras con profesionales de primera línea en áreas financieras, impositivas, legales y de posicionamiento de marca”

Para la presidenta de la Fundación, uno de los puntos centrales pasa por acompañar a los emprendimientos más allá de la formación inicial y ayudarlos a alcanzar las certificaciones necesarias para ingresar a mercados cada vez más competitivos.


En ese sentido, remarcó la importancia de avanzar hacia normas internacionales de calidad y seguridad, especialmente para aquellas empresas que aspiran a convertirse en proveedoras de grandes proyectos mineros.


“Si no preparamos a los emprendimientos para que puedan competir con las grandes empresas y sumarse a la cadena de valor minera y energética con estándares de calidad, de nada sirven las capacitaciones”

A partir de una experiencia desarrollada en Uspallata, la Fundación comenzó a profundizar este trabajo y actualmente articula con una consultora especializada en normas internacionales para acompañar a proveedores locales en el proceso de adaptación a los requerimientos de la industria.


La mirada de Echegaray también apunta a ampliar la percepción que existe sobre las oportunidades que genera la minería. Según explicó, los proyectos mineros requieren mucho más que profesionales vinculados directamente con la explotación de los recursos y generan una demanda permanente de bienes y servicios.


“Le diría a cualquier mujer con un emprendimiento que la minería actual necesita tanto a una experta en logística, catering o confecciones, como a un ingeniero en minas”

La instalación de un proyecto en zonas cordilleranas implica sostener diariamente una estructura de servicios destinada tanto a las operaciones como al personal que trabaja en alta montaña. Alimentación, transporte, lavandería, indumentaria, logística, mantenimiento, servicios profesionales y distintas prestaciones vinculadas al bienestar forman parte de una demanda que puede representar una oportunidad concreta para empresas de las comunidades cercanas.


“Cuando una mina se instala en una comunidad, crea una microciudad en la alta montaña; por lo tanto, la demanda de servicios es gigantesca”

En Jáchal, departamento de origen de Echegaray, esta realidad se presenta como una oportunidad que podría ser aprovechada por numerosos emprendimientos locales. Entre las actividades con potencial aparecen el transporte de personal, la logística, el catering para operaciones de alta montaña, la lavandería industrial y los servicios orientados al bienestar de los trabajadores.


También existe la posibilidad de fortalecer el aprovechamiento del capital humano disponible en el departamento, incorporando profesionales especializados en diferentes áreas y promoviendo que los productos y servicios regionales puedan encontrar nuevos mercados dentro de la actividad minera.


Otro sector señalado como estratégico es la gestión de residuos y la economía circular. En este ámbito, distintos emprendimientos pueden desarrollar soluciones destinadas a reutilizar, reciclar o transformar materiales descartados durante las operaciones.


“Por supuesto que hay que prepararse para abastecer a la minería, pero es algo que en Jáchal se puede hacer perfectamente”

La misma mirada fue trasladada a Calingasta, donde la Fundación Mujeres que Inspiran realizó relevamientos en Barreal y otros sectores del departamento. Allí, emprendedoras locales también manifestaron la necesidad de contar con herramientas que les permitan mejorar su competitividad y acceder a oportunidades vinculadas con la expansión de la actividad minera.


La presencia y el desarrollo de proyectos como Los Azules representan una posibilidad para los proveedores de la zona, aunque al mismo tiempo implican mayores exigencias en materia de calidad, seguridad, capacidad operativa y cumplimiento.


El desafío para las comunidades no pasa solamente por aprovechar la llegada de nuevas inversiones, sino por lograr que una parte creciente de la demanda pueda ser cubierta por empresas locales capaces de sostener contratos, garantizar continuidad y cumplir con los estándares requeridos por grandes compañías.


Desde la Fundación Mujeres que Inspiran buscan que ese proceso permita dar un salto cualitativo, especialmente entre emprendimientos encabezados por mujeres. La meta es que el talento existente en Cuyo pueda evolucionar hacia estructuras empresariales consolidadas y con capacidad real de integrarse a las cadenas de valor de la minería y la transición energética.


“Queremos transformar el talento femenino para que se convierta en un eslabón clave e indispensable de la cadena de valor minera y energética; que pasen de ser pequeños emprendimientos a convertirse en pymes proveedoras certificadas, preparadas para operar hoy y con las industrias del futuro”

La propuesta plantea así un desafío que trasciende la capacitación. Para competir por oportunidades dentro de la minería, los emprendimientos de Cuyo deberán combinar conocimiento, profesionalización, capacidad empresarial y certificaciones que respalden la calidad y seguridad de sus servicios. El objetivo final es que el crecimiento minero no solo genere grandes inversiones, sino que también permita consolidar un entramado de proveedores locales preparados para formar parte de una industria que proyecta una fuerte expansión en la región.

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