Glencore une minería, arte e identidad con una muestra de artistas de San Juan y Catamarca
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La compañía inauguró en sus oficinas de Buenos Aires un espacio artístico que reúne obras de creadores vinculados a las provincias donde desarrolla sus proyectos mineros. La propuesta pone al cobre en diálogo con la cultura, el territorio y la innovación.

Glencore Argentina inauguró un nuevo espacio de arte en sus oficinas corporativas de Buenos Aires, con una propuesta que pone en valor la identidad cultural de San Juan y Catamarca, provincias donde la empresa impulsa sus principales proyectos mineros.
La iniciativa reúne una serie escultórica realizada por artistas sanjuaninos bajo el nombre “Cobre: motor de transformación”, junto a una obra del destacado diseñador y artista catamarqueño Cristián Mohaded, en una apuesta que vincula la actividad minera con la expresión artística, la memoria territorial y la innovación contemporánea.
La propuesta busca resignificar al cobre más allá de su valor industrial y estratégico, presentándolo también como una materia cargada de simbolismo, historia e identidad. Desde la empresa destacaron que el proyecto refleja una visión de desarrollo que integra producción, sostenibilidad y cultura.
“La iniciativa artística reafirma el compromiso de Glencore con una minería que genera valor y que reconoce, respeta y potencia la riqueza cultural de las comunidades donde opera, integrando arte, identidad y sostenibilidad en una misma visión”, expresó Verónica Morano, gerente de Comunicación de Glencore Argentina.
La serie “Cobre: motor de transformación” está integrada por cinco piezas esculpidas en cobre y fue creada por los artistas sanjuaninos Federico Levato, Andrés Quattropani, Carla Villaflor y Ana Laura Villaflor. Cada obra propone una lectura estética y conceptual del recorrido del mineral, desde su origen en la cordillera hasta su papel fundamental en la era digital y la transición energética.

El conjunto escultórico recorre cinco etapas: la montaña o el territorio, como origen del mineral; el yacimiento, que refleja su estado natural; la Edad del Cobre, como momento de apropiación humana del metal; la conductividad, asociada a las conexiones y al progreso; y finalmente el cobre en la era digital, donde se revela su presencia esencial en microchips, circuitos y nuevas tecnologías.
Uno de los artistas participantes, Federico Levato, explicó que el trabajo con el material fue determinante para la construcción del relato visual de la serie. “Uno proyecta y boceta, pero es a la hora de tener el cobre en la mano cuando logramos transmitir desde lo formal y lo técnico lo que realmente habíamos imaginado. En estas piezas hay un relato que habla desde la montaña hasta que aparece el cobre, el hombre y la sociedad que se va dando cuenta de las posibilidades de este metal”, señaló.
El proyecto contó además con el acompañamiento del director del Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, Emanuel Díaz Ruiz, quien colaboró acercando portfolios de artistas locales y respaldó la articulación entre el sector privado y el campo cultural.

“No hay nada más gratificante que poder ver la materialidad de nuestro suelo, el cobre, puesto de manifiesto en estas obras de arte. Es un placer poder acompañar estos proyectos culturales que gestionan vínculos entre el ámbito privado y los artistas contemporáneos de la provincia de San Juan”, afirmó Díaz Ruiz.
En el mismo espacio también se exhibe “Torres Pipa”, del artista catamarqueño Cristián Mohaded, una obra confeccionada con simbol, fibra vegetal utilizada tradicionalmente en cestería. La pieza combina técnicas artesanales ancestrales con lenguajes contemporáneos, generando una presencia escultórica de apariencia liviana, suspendida y equilibrada.
Con esta iniciativa, Glencore apuesta a fortalecer el vínculo entre sus proyectos productivos y los territorios donde se desarrollan, resaltando que la minería también puede dialogar con el arte, la identidad local y las expresiones culturales de las comunidades.
En esa línea, la muestra propone una lectura más amplia del cobre: no solo como un recurso clave para la industria y la transición energética, sino también como un elemento que conecta pasado, presente y futuro a través de la creación artística.





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