Proveedores de Iglesia buscan fortalecerse ante la llegada de empresas de otras provincias y del exterior
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Prestadores mineros del departamento advierten sobre el avance de compañías foráneas y trabajan en la profesionalización del sector local para competir por los negocios que generarán Vicuña y los nuevos proyectos mineros. Gabriel Paredes, presidente de CAPRESMI, destacó la importancia de fortalecer el entramado productivo iglesiano, mejorar el acceso al financiamiento e incorporar tecnología para estar a la altura de las nuevas exigencias.

Los prestadores mineros de Iglesia comenzaron a prepararse para un escenario que promete transformar la actividad económica del departamento a partir del avance de los grandes proyectos de cobre y del crecimiento de la demanda de bienes y servicios vinculados con la minería. Con Vicuña como uno de los principales motores de inversión proyectados para los próximos años, la Cámara de Prestadores Mineros Iglesianos busca anticiparse a ese proceso y fortalecer a las empresas locales para que puedan ocupar un lugar concreto dentro de la cadena de valor que se generará alrededor de los nuevos desarrollos.
El presidente de CAPRESMI, Gabriel Paredes, explicó que la entidad viene trabajando junto con distintos sectores de la comunidad para identificar las oportunidades que surgirán con el crecimiento de la actividad y, al mismo tiempo, preparar a los prestadores para responder a las exigencias de las compañías mineras. La intención es que las empresas iglesianas no sean solamente espectadoras del proceso de expansión, sino que puedan convertirse en protagonistas y acceder a una parte significativa de los contratos y servicios que demandarán los proyectos.
“Permanentemente estamos tratando nosotros de ver esas posibilidades y pidiendo, por supuesto, ser involucrados en ese aspecto”, sostuvo Paredes durante una entrevista con Radio Colón, al referirse al trabajo que lleva adelante la cámara para anticiparse a las necesidades que tendrá el sector.
Uno de los aspectos que genera mayor atención entre los prestadores locales es el desembarco de empresas provenientes de otras provincias e incluso del exterior, que ya comenzaron a observar las oportunidades que ofrecerá San Juan a partir del desarrollo de los proyectos mineros. Paredes confirmó que CAPRESMI detectó este movimiento y advirtió que se trata de una situación que obliga a las compañías de Iglesia a elevar rápidamente sus niveles de competitividad.
“Sí, en ese aspecto nosotros lo hemos detectado”, afirmó el dirigente, quien explicó que algunas de estas empresas buscan instalarse en la provincia o comenzar a operar en el territorio para participar de los negocios que surgirán con la expansión de la actividad minera.
La situación representa un desafío para el sector local, ya que el crecimiento de las inversiones puede generar una enorme cantidad de oportunidades, pero también una mayor competencia por los contratos. En ese contexto, desde CAPRESMI consideran fundamental que las empresas de Iglesia puedan acceder en condiciones competitivas a los negocios que se originen en los proyectos ubicados en el departamento y que el desarrollo de la actividad tenga un impacto directo sobre la economía de las comunidades cercanas.
Paredes valoró en ese sentido la reciente legislación vinculada con los proveedores y sostuvo que constituye una herramienta importante para fortalecer la participación de las empresas locales dentro de la cadena de valor minera. La expectativa de la cámara es que, en una primera instancia, las oportunidades sean aprovechadas por los prestadores de las comunidades más próximas a los yacimientos y que posteriormente puedan extenderse al resto de la provincia.
“Entendemos que en un primer desarrollo debe ser la comunidad más cercana al yacimiento y después, por supuesto, todo el Gran San Juan”
Pero para que ese objetivo pueda concretarse, uno de los principales desafíos será elevar el nivel de profesionalización de las empresas iglesianas. Desde CAPRESMI reconocen que existe una marcada diferencia en cuanto al grado de desarrollo de los prestadores que integran la cámara, por lo que consideran necesario trabajar en forma conjunta para reducir esas brechas y generar condiciones que permitan que un mayor número de compañías pueda cumplir con los estándares requeridos por los grandes proyectos.
“Hay distintos escalones, por así decirlo, de nuestros proveedores. Hay unos que están más desarrollados que otros”, explicó Paredes al describir la realidad del sector y la necesidad de avanzar en un proceso de fortalecimiento empresarial.
La profesionalización no estará limitada a mejorar la prestación de determinados servicios, sino que abarcará distintos aspectos vinculados con la estructura y el funcionamiento de las empresas. Entre las prioridades aparecen el acceso al crédito, la incorporación de nuevas tecnologías, la capacitación y el aprovechamiento de herramientas de inteligencia artificial que permitan optimizar procesos administrativos, productivos y comerciales.
“Necesitamos satisfacer nosotros esa necesidad urgentemente para estar a la altura y competir de igual a igual con algunas otras empresas que vienen y se quieren instalar acá en Iglesia”, sostuvo el presidente de CAPRESMI.
El objetivo, en definitiva, es que los prestadores locales puedan responder a las exigencias técnicas, administrativas, financieras y operativas que impondrán los proyectos de gran escala. La llegada de inversiones millonarias implica una demanda de servicios mucho más sofisticada y con mayores requerimientos de calidad, seguridad, capacidad de respuesta y cumplimiento, por lo que las empresas deberán prepararse con anticipación para evitar quedar relegadas frente a competidores con mayor experiencia o estructura.
A la necesidad de fortalecer las empresas se suma otro factor considerado estratégico para el desarrollo del departamento como polo de servicios mineros. Se trata de la infraestructura y, particularmente, de la conectividad. Paredes remarcó que mejorar las vías de comunicación será fundamental para facilitar el traslado de trabajadores, equipos, insumos y proveedores, además de reducir costos logísticos para las empresas que decidan instalarse en Iglesia.
En ese contexto, mencionó especialmente el proyecto de conexión entre el puente de Albardón y Villicum y sostuvo que las mejoras en infraestructura pueden convertirse en un elemento decisivo para atraer nuevas inversiones y ampliar la capacidad productiva del departamento.
“Necesitamos un poco más de conectividad para atraer de verdad a esas empresas que quieran hacer inversión acá”
El dirigente también destacó el avance del parque industrial de Iglesia, una infraestructura que aparece como otra de las herramientas necesarias para acompañar el crecimiento económico que se espera en los próximos años. La disponibilidad de espacios adecuados y servicios para la radicación de compañías podría facilitar el desembarco de nuevos emprendimientos y contribuir a que parte de la actividad económica generada por la minería permanezca en el departamento.
El escenario que se abre con Vicuña y con los demás proyectos mineros que podrían avanzar en San Juan plantea, de esta manera, una oportunidad de crecimiento sin precedentes para los prestadores de Iglesia, pero también una competencia que será cada vez más exigente. Para CAPRESMI, el desafío consiste en lograr que las empresas locales lleguen preparadas al momento en que se acelere la demanda y puedan disputar en igualdad de condiciones los contratos que hoy comienzan a ser observados por compañías de distintos puntos del país y del exterior.
La estrategia de la cámara apunta a fortalecer el entramado empresarial iglesiano mediante mayor profesionalización, acceso al financiamiento, incorporación tecnológica y mejores herramientas de gestión. La intención es que el desarrollo de los grandes proyectos de cobre no se traduzca únicamente en inversiones y actividad para las grandes compañías, sino que también permita consolidar una red de proveedores locales capaz de generar empleo, movimiento económico y nuevas oportunidades para la comunidad.
La competencia por formar parte de la cadena de valor minera ya comenzó y el principal desafío para los prestadores de Iglesia será llegar preparados antes de que los proyectos alcancen su máxima etapa de desarrollo. En un escenario marcado por la llegada de empresas externas y por inversiones de gran escala, CAPRESMI busca que las compañías del departamento puedan transformar esa competencia en una oportunidad para crecer, profesionalizarse y ocupar un lugar estratégico en el nuevo mapa minero de San Juan.





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