Rio Tinto analiza aumentar su participación en Los Azules y el proyecto busca cerrar un financiamiento de US$4.000 millones
- hace 1 día
- 4 min de lectura
La minera angloaustraliana, que actualmente posee el 17,2% de McEwen Copper a través de Nuton, mantiene conversaciones con la compañía para evaluar una mayor participación en uno de los proyectos de cobre más importantes de San Juan. McEwen Copper busca completar una estructura financiera de unos US$4.000 millones, combinando capital y deuda, mientras avanza hacia una posible decisión de inversión a fines de 2026.

El proyecto Los Azules vuelve a quedar en el centro de la escena internacional del cobre. McEwen Copper mantiene conversaciones con Rio Tinto y otros grupos industriales para completar el financiamiento necesario para llevar adelante el desarrollo del yacimiento ubicado en el departamento Calingasta, en San Juan. Entre las alternativas que se analizan aparece también la posibilidad de que Rio Tinto incremente su participación en el proyecto.
Rio Tinto ya tiene una posición relevante a través de Nuton, su plataforma especializada en tecnologías vinculadas con la extracción y recuperación de cobre. La compañía posee actualmente el 17,2% de McEwen Copper y ha invertido alrededor de US$100 millones. Además de su participación financiera, Nuton trabaja en la evaluación de tecnologías de lixiviación que podrían ampliar significativamente la vida útil proyectada de Los Azules.
El interés de Rio Tinto se produce en un momento en el que la compañía busca fortalecer su cartera de activos de cobre a nivel global. Desde McEwen Copper reconocieron que existen conversaciones con la minera angloaustraliana, aunque un eventual incremento de su participación todavía forma parte de las negociaciones y no constituye una operación cerrada. La posibilidad, sin embargo, adquiere relevancia porque podría convertir a Rio Tinto en uno de los socios estratégicos de mayor peso en el desarrollo del proyecto sanjuanino.
La necesidad de sumar capital está directamente relacionada con la magnitud de la inversión requerida. McEwen Copper apunta a estructurar un paquete financiero cercano a los US$4.000 millones para avanzar con la construcción de Los Azules. El esquema contempla aproximadamente un 40% de financiamiento mediante capital y un 60% a través de deuda, es decir, unos US$1.600 millones de equity y alrededor de US$2.400 millones de financiamiento crediticio.
Dentro de esa estructura, la empresa busca incorporar nuevos inversores estratégicos sin abandonar la participación de sus actuales accionistas. Rio Tinto aparece así como uno de los potenciales actores capaces de aportar capital adicional, mientras McEwen Copper mantiene conversaciones con grupos industriales de América del Norte, Europa y Asia.
La compañía también avanza sobre el componente de deuda. En mayo de este año, McEwen Copper confirmó que había alcanzado un acuerdo con una entidad financiera internacional para administrar un paquete de préstamos por unos US$2.400 millones, destinado a cubrir una parte sustancial de las necesidades de financiamiento del proyecto. La estructura contempla la participación de organismos internacionales de crédito a la exportación y otras instituciones financieras especializadas.
A esta estrategia se suma una eventual salida al mercado de capitales. McEwen Copper trabaja en una oferta pública inicial por aproximadamente US$300 millones, que podría concretarse hacia el último trimestre de 2026 y tendría como posibles mercados de cotización a Estados Unidos o Canadá. La operación sería otro componente de la estructura de capital necesaria para completar el financiamiento de Los Azules.
El objetivo de la compañía es avanzar hacia una decisión final de inversión durante la última parte de 2026 y comenzar la construcción durante 2027, siempre sujeto al cierre del financiamiento, la culminación de los procesos técnicos y regulatorios y las condiciones del mercado. Las proyecciones actuales ubican el inicio de la producción comercial alrededor de 2029 o 2030.
Los Azules cuenta con un estudio de factibilidad que contempla una vida inicial de mina de 22 años, con posibilidades de extenderla hasta aproximadamente 33 años. El diseño proyecta una producción promedio de cerca de 204.800 toneladas de cátodos de cobre por año durante los primeros cinco años de operación, antes de alcanzar un promedio menor durante el resto de la vida útil contemplada en el estudio.
La dimensión del proyecto explica buena parte del interés que despierta entre las grandes compañías mineras y grupos industriales. Los Azules se encuentra entre los grandes depósitos de cobre sin desarrollar del mundo y su eventual puesta en producción permitiría a Argentina recuperar un lugar relevante en el mercado internacional del metal.
Para San Juan, el avance de Los Azules representa además una de las principales apuestas para el desarrollo de una nueva etapa de la minería metalífera provincial. El proyecto se encuentra en Calingasta, en una zona de alta montaña, y su construcción requerirá una importante movilización de capital, infraestructura, proveedores, servicios especializados y mano de obra durante los próximos años.
El atractivo de Los Azules está estrechamente vinculado con las perspectivas del mercado mundial del cobre. La electrificación de las economías, la expansión de las redes eléctricas, los vehículos eléctricos, las energías renovables y el crecimiento de los centros de datos están incrementando las necesidades de este mineral, mientras la industria enfrenta el desafío de incorporar nuevos proyectos capaces de compensar la futura demanda.
En ese escenario, la eventual decisión de Rio Tinto de aumentar su exposición a Los Azules podría convertirse en una señal relevante para el mercado. La minera ya conoce el proyecto, posee una participación a través de Nuton y participa en la evaluación de tecnologías aplicables al yacimiento. Si las conversaciones derivan en una nueva inversión, su presencia podría ganar peso en la estructura accionaria y financiera de uno de los proyectos de cobre que concentra mayores expectativas en Argentina.
Por ahora, el desafío central para McEwen Copper es completar la combinación de capital, deuda e inversores estratégicos que permita transformar el proyecto en una operación minera. En ese proceso, Rio Tinto aparece como uno de los nombres de mayor relevancia, mientras Los Azules avanza hacia una etapa decisiva que podría definir su futuro productivo y el regreso de San Juan al mapa mundial de los grandes proyectos de cobre.





Comentarios