San Juan avanza con nuevos protocolos binacionales que agilizan la operación de tres grandes proyectos mineros en la frontera con Chile
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San Juan dio un nuevo paso en materia de integración minera con la creación de protocolos adicionales específicos para tres proyectos ubicados en la zona limítrofe entre Argentina y Chile. Las nuevas herramientas se encuentran contempladas dentro del Tratado Binacional Minero y establecen reglas particulares para facilitar las operaciones, reducir trabas administrativas y generar un marco jurídico común para el desarrollo de emprendimientos de gran escala.

Uno de los principales beneficios de estos protocolos está relacionado con la circulación de trabajadores y equipos entre ambos países. Las nuevas condiciones permiten agilizar el tránsito del personal que debe desempeñar tareas a ambos lados de la cordillera, evitando que los trabajadores tengan que realizar trámites migratorios cada vez que cruzan la frontera por motivos laborales.
Esta posibilidad resulta especialmente relevante para proyectos que cuentan con instalaciones, áreas de exploración y operaciones distribuidas entre territorio argentino y chileno. Por ejemplo, un trabajador que desarrolla tareas de perforación en el sector chileno de Filo del Sol podrá trasladarse hacia un campamento ubicado en territorio argentino bajo un esquema administrativo más ágil y adaptado a las necesidades específicas de la actividad minera.
La implementación de estos protocolos requirió un proceso de coordinación entre las autoridades de Argentina y Chile para establecer las condiciones particulares que regirán en cada emprendimiento. El Tratado Binacional permite precisamente que los proyectos mineros que se desarrollan en zonas fronterizas puedan contar con acuerdos específicos destinados a facilitar su construcción, exploración, operación y futura producción.
En el caso de Vicuña, uno de los proyectos de mayor escala y proyección para San Juan, se avanzó en la unificación y modificación de los dos protocolos que ya existían para Josemaría y Filo del Sol. De esta manera, se busca adaptar el marco normativo a una operación integrada que atraviesa la frontera y que contempla distintos activos y depósitos mineros ubicados en ambos países.
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, destacó la importancia estratégica que tiene esta herramienta para la Argentina y especialmente para el desarrollo de la industria del cobre. El funcionario remarcó que el país tiene por delante una oportunidad histórica para posicionarse dentro de una de las principales regiones productoras de este mineral a nivel mundial.
"Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo. Tengo claro que, de acá a 10 años, tiene que haber maximizado la oportunidad que tiene en el cobre; eso es lo que realmente va a dar vuelta la página, y es un imperativo que tenemos que cumplir", sostuvo Lucero.
En ese sentido, el funcionario consideró que el Tratado Binacional constituye una herramienta fundamental para acompañar el crecimiento de los proyectos que se encuentran sobre la frontera. "El Tratado es una herramienta que facilita el desarrollo de los proyectos ubicados en la frontera y genera mejores condiciones para su puesta en marcha", señaló.
Entre los emprendimientos alcanzados aparece el denominado Proyecto Vicuña, que integra el yacimiento Josemaría, ubicado en San Juan, el proyecto Tamberías en Chile y el depósito Filo del Sol, que se extiende a ambos lados de la frontera.
Se trata de un distrito minero de enorme potencial cuprífero y que concentra algunas de las principales inversiones proyectadas para la cordillera sanjuanina.
También se encuentra el Proyecto NexoAndino, que comprende el yacimiento Lunahuasi, en territorio argentino, y Los Helados, ubicado en Chile. A estos se suma el denominado Proyecto Filo Sur, orientado a consolidar y unificar los trabajos de exploración operativa dentro del Distrito Vicuña.
La actualización de estos instrumentos se produce en un contexto de fuerte crecimiento de las inversiones mineras vinculadas al cobre en Argentina. La aplicación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y el interés internacional por los minerales críticos colocaron a San Juan en el centro de una nueva etapa para la minería nacional.
En este escenario, la coordinación con Chile adquiere una importancia estratégica. La posibilidad de contar con reglas específicas para proyectos que atraviesan la frontera permite reducir tiempos administrativos, ordenar la circulación de personas y bienes y brindar mayor previsibilidad a las empresas que deben desarrollar operaciones en ambos lados de la cordillera.
El impacto esperado no se limita exclusivamente a la actividad minera. La consolidación de estos proyectos también abre perspectivas para el desarrollo de infraestructura, la contratación de proveedores regionales, la generación de empleo calificado y el crecimiento de servicios vinculados con la construcción, la logística, el transporte y las operaciones de alta montaña.
Para San Juan, donde varios de los principales proyectos cupríferos del país se encuentran concentrados en la cordillera, la puesta en marcha de estos protocolos representa una herramienta concreta para acompañar una etapa que puede transformar la matriz productiva provincial y fortalecer el posicionamiento de la provincia como uno de los principales polos mineros de cobre de Sudamérica.





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