Vicuña y Fundación Banco San Juan se unen para fortalecer la capacitación y el empleo local en Iglesia y Jáchal
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El Proyecto Vicuña, Banco San Juan y la Fundación Banco San Juan firmaron un acuerdo destinado a fortalecer la educación técnica, la capacitación laboral y las oportunidades de empleo para los habitantes de Iglesia y Jáchal, dos departamentos que atraviesan una etapa de fuerte crecimiento de la actividad productiva y minera en el norte de San Juan.

La alianza busca generar herramientas concretas para acompañar el desarrollo de talento local y preparar a trabajadores de ambas comunidades frente a la creciente demanda de perfiles técnicos, profesionales y especializados que comienza a generar la expansión de los grandes proyectos mineros y de las actividades vinculadas a su cadena de proveedores.
El convenio representa una articulación entre el sector privado, el sistema financiero y una institución dedicada al desarrollo educativo y social, con el propósito de que el crecimiento económico que se proyecta para la región pueda estar acompañado por mayores oportunidades de formación y empleo para quienes viven en los departamentos donde se concentra buena parte de esta nueva etapa productiva.
Uno de los principales desafíos para Iglesia y Jáchal consiste en lograr que una parte significativa de los puestos de trabajo y de las oportunidades que genere la actividad minera pueda ser ocupada por trabajadores de la propia región. Para alcanzar ese objetivo resulta fundamental avanzar previamente en procesos de capacitación que permitan desarrollar conocimientos, habilidades técnicas y competencias acordes con las necesidades de las empresas.
En este contexto, el acuerdo apunta al fortalecimiento de la educación técnica y la formación profesional como herramientas estratégicas para mejorar la empleabilidad y ampliar las posibilidades de inserción laboral de los habitantes de ambos departamentos. La propuesta contempla trabajar sobre las capacidades existentes y generar nuevas alternativas de formación que respondan a los requerimientos del sector productivo.
La importancia de esta iniciativa radica además en que la capacitación no se plantea únicamente como una respuesta a la demanda inmediata de mano de obra. El objetivo es contribuir a construir capacidades que permanezcan en las comunidades y que puedan ser aprovechadas a lo largo del tiempo, tanto dentro de la actividad minera como en otros sectores productivos que puedan desarrollarse en la región.

La firma del acuerdo contó con la participación de Silvina Bellantig, directora de Banco San Juan y líder de la Unidad Minera de Servicios Financieros de Grupo Petersen, Norma Ramiro, directora de Asuntos Corporativos de Vicuña, y Hilda Callegaro, presidenta de Fundación Banco San Juan.
La articulación entre estas instituciones se produce en un escenario en el que la minería comienza a generar una demanda cada vez más amplia de trabajadores, empresas de servicios y proveedores especializados. El crecimiento de los proyectos de gran escala no solamente requiere profesionales vinculados directamente con las operaciones mineras, sino también personas capacitadas en áreas técnicas, mantenimiento, logística, construcción, servicios, administración, seguridad y diferentes actividades que integran la cadena de valor.
Para Iglesia y Jáchal, esta situación representa una oportunidad de transformación económica, pero también un desafío que exige anticiparse a las necesidades que tendrá el mercado laboral. La disponibilidad de trabajadores preparados será uno de los factores determinantes para que las comunidades puedan participar activamente del crecimiento que se proyecta para el norte sanjuanino.

En ese sentido, la capacitación adquiere un rol central porque permite reducir las brechas existentes entre los perfiles laborales disponibles y los requerimientos de las empresas. Al mismo tiempo, puede contribuir a que jóvenes y trabajadores de ambos departamentos tengan mayores herramientas para acceder a empleos formales y desarrollar una trayectoria profesional sin necesidad de abandonar sus comunidades de origen.
El acuerdo entre Vicuña, Banco San Juan y Fundación Banco San Juan busca avanzar precisamente sobre ese punto, promoviendo una estrategia de desarrollo que vincule educación, capacitación, empleabilidad y crecimiento productivo.
La apuesta de fondo es que el desarrollo minero no se limite a la generación de inversiones y actividad económica, sino que también contribuya a fortalecer el capital humano de las comunidades. Para ello será necesario sostener en el tiempo las instancias de formación y generar una articulación permanente entre las empresas, las instituciones educativas, el sector financiero, las organizaciones sociales y los gobiernos locales.
Iglesia y Jáchal se encuentran ante una etapa en la que la preparación de sus recursos humanos será tan importante como la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento productivo. La posibilidad de que los habitantes de ambos departamentos accedan a nuevas oportunidades dependerá, en buena medida, de la capacidad de anticipar esa demanda y ofrecer formación de calidad.
Con esta alianza, las instituciones involucradas buscan aportar a ese proceso y generar condiciones para que el talento local pueda ocupar un lugar cada vez más relevante en el desarrollo económico que se viene para el norte de San Juan. El desafío será transformar las oportunidades que genera la minería en empleo, capacitación y conocimiento que permanezcan en el territorio y permitan que las propias comunidades sean protagonistas de la nueva etapa productiva.





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